ENTREVISTAS

Adolescencia: Entrevista con La Puerta Azul.

Adolescencia entrevista a Irene Vesperinas de La Puerta Azul por icalle ilustración

Bienvenid@s mis creativ@s un martes más en el que comparto con vosotr@s experiencias, ideas, para mejorar nuestras vidas y hacerlas más creativas. Para ello debemos estar informados y formados. Pero hay a veces que nuestras vidas se vuelven turbias y lo digo en esta ocasión, sobre todo, para tod@s aquell@s que convivimos, criamos, enseñamos a pre-adolescentes o a adolescentes. Si ell@s forman parte de tu vida y quieres saber un poco más para abrazar la situación lo mejor posible, quédate . Hoy traemos el tema de la mano de La Puerta Azul.

 

Os presento a Irene Vesperinas, Psicóloga del centro La Puerta Azul. Gracias Irene por estar hoy aquí en el Blog, por acceder a esta entrevista que tanto nos puede ayudar.


Presentación

En primer lugar, por favor, me gustaría que nos contaras que es La Puerta Azul.

La Puerta Azul es un centro de psicología situado en Alcorcón. Nuestro centro abarca todas las problemáticas y todas las edades.

¿Cuál es vuestro foco como centro psicológico, cuál es vuestro objetivo, vuestro lema?

Nos gusta pensar que lo que nos distingue especialmente es un trato cercano y familiar, pero sin dejar de lado la profesionalidad, a todas las personas que acuden a nosotras.

Cuando cruzan La Puerta Azul todos tienen en común que traen mucho sufrimiento consigo, por lo que intentamos crear un espacio seguro en el que, poco a poco, puedan ir desenmarañando lo que les trajo a nosotras.

Nuestro lema es “te ayudamos a buscar soluciones”, y realmente así es como nos gusta plantear la terapia, como un acompañamiento que te ayude a modificar aquello que te hace sufrir.

Irene y Jéssica las profesionales y emprendedoras en este gran proyecto La Puerta Azul.

Preadolescencia

¿A qué edad empieza la pre-adolescencia?¿ y sobre qué edad termina para dar paso a la adolescencia?

Cada persona, cada chaval y cada niño es diferente. Huimos, siempre que podemos de las generalidades. Dicho esto, hay peques, sobre todo las chicas, que ya comienzan con cambios en su cuerpo hacia los nueve o diez años, y otros que no entran en la pubertad hasta los 12 o 13. Puesto que la adolescencia es un periodo que incluye cambios físicos, psicológicos, sexuales y sociales, es muy difícil marcar una edad que determine que “ya se es adolescente”. La mayoría de los chicos y chicas, y sus familias, suelen haber notado cambios en todos estos ámbitos en torno a los 14 o 15 años.

¿Se suele confundir otros tipos de situaciones con el comienzo de la adolescencia por parte de los padres?

Muchos padres y madres cuando acuden a nosotras dicen cosas como “es que siempre ha sido un adolescente” o “lleva en la edad del pavo desde que empezó con las rabietas a los dos”, refiriéndose al fuerte temperamento de sus peques o a lo mucho que les cuesta que les obedezcan.

«La adolescencia tiene muy mala fama y es una etapa especialmente agotadora para los padres y madres,..»

…, pero no tenemos que perder de vista que es un periodo de transición que abarca un tiempo determinado. Nuestro peque no lleva en la adolescencia desde los dos años.

Incurrir en esa afirmación nos lleva a dos lugares: por un lado, a plantear la adolescencia como un periodo en el que sistemáticamente se lleva la contraria a los padres, olvidándonos del resto de cambios que trae consigo; y, en segundo lugar, no nos invita a buscar las razones por las que el peque se comporta como lo hace.

Metodo, técnicas y consejos

¿Qué métodos usáis, cómo es vuestro acercamiento al pre-adolescente o adolescente?

Lo cierto es que cuando trabajamos con adolescentes o pre-adolescentes, no hacemos nada diferente: les escuchamos y les damos permiso para ser y sentir aquello que les sale. Es realmente sorprendente lo que se logra validando los sentimientos de alguien (independientemente de su edad). Por supuesto, nos adaptamos a su edad, interesándonos por lo que les gusta, pero no deja de ser un interés sincero. Cuando tienes delante a una persona que está sufriendo (independientemente de la edad que tenga) sientes interés por ella, un interés honesto y genuino.

¿Utilizáis técnicas de arte terapia ?¿Creéis en que un enfoque creativo artístico puede ayudar como medio de comunicación?

Lo cierto es que no utilizamos arte terapia cómo tal en nuestras sesiones, pero la creatividad siempre está presente. Nos gusta mucho utilizar metáforas, simbolismos o cuentos, y adaptar éstas a cada persona y a cada momento.

La Familia

¿Tratáis también con la familia?

Siempre. En primer lugar, porque la demanda suele venir por parte de la familia, y no incluirlos sería no escuchar la necesidad que tienen. Pero también, porque en la mayoría de los casos la familia forma parte del problema, y, por lo tanto, de la solución.

¿Qué lugar, postura debemos mantener los padres ante esta etapa?

Puff, que pregunta más complicada. Esto daría para hablar durante horas y horas. Cada familia tiene sus propias dinámicas, sus propios puntos fuertes y sus propios puntos débiles. Sin embargo, algo que nos gusta mucho plantear, que creo que dijo Einstein, es “si quieres lograr un resultado diferente, prueba a hacer algo diferente”. Si las estrategias y las posturas que han tenido con los peques no han funcionado, por qué no probar nuevas. Y aquí es donde entra en juego la imaginación y la creatividad.

A mí me gusta comparar esta etapa con la de recién nacido, por la complejidad de ambas. Cuando tenemos un bebé de pocos días llorando entre nuestros brazos, y hemos probado todo para calmarle nos aborda la desesperación.

Ocurre algo similar cuando tenemos un adolescente encerrado en su cuarto, y no sabemos qué ha ocurrido para que esté “así” (entiéndase por “así” cualquier emoción desagradable en una intensidad muy elevada). Jamás se nos ocurriría preguntarle a nuestro bebé qué le ocurre (o podríamos hacerlo, pero sin esperar una respuesta), ni mucho menos exigirle que deje de llorar o que deje de estar enfadado. Sin embargo, sí le exigimos al adolescente que se comporte, que deje de estar enfadado y que haga el favor de no ser tan dramático.

«Somos infinitamente más permisivos y comprensivos con bebés que con los adolescentes…»

….Nos hacemos cargo del sufrimiento del bebé, pero rara vez lo hacemos del adolescente, porque entendemos que tiene más capacidad y más habilidad para gestionar lo que le ocurre, y ese es el principal error que cometemos los padres: presuponer unas habilidades emocionales en nuestros hijos que no tienen.

«En las adolescencias las emociones vienen de golpe y de una forma terriblemente intensa …«

…, eso nos desborda como adultos, pero también a ellos como adolescentes. Y tratamos de hacer que dejen de estar enfadados, intentando entender qué es lo que les enfada, cuando muchas veces, ni ellos lo saben. Y en caso de saberlo, les puede sobrepasar, les puede dar miedo reconocerlo… Lo sé, terriblemente complicado.

En casa

¿Qué técnica nos pueden ayudar en casa? Algún consejo frente a una situación de bloqueo o falta de comunicación.

Nos hemos encontrado pocos casos de falta de comunicación: muchos de un exceso de comunicación y de comunicación ineficaz. Cuando hay una situación en la que el adolescente no quiere hablar, pero el adulto sí, suele ser porque el primero tiene miedo (a que le regañen, a no haber hecho algo bien, a defraudar, a lo que pensarán los demás…) Si los adultos tenemos ese miedo en la cabeza y hablamos de nuestras emociones es más fácil que la conversación se pueda llevar a cabo.

¿Cuándo, con qué inicios sería necesario acudir al profesional, en este caso a vosotras?

A nosotras nos gusta hablar de sufrimiento excesivo, para distinguirlo del malestar cotidiano. En la vida hay baches, malos momentos y otros maravillosos. Sin embargo, cuando una situación sientes que te desborda, que con ella no puedes tú solo y deseas cambiarla, es el momento de acudir al psicólogo.

En caso de que el/la pre-adolescente no quisiera acudir a un profesional, ¿qué podemos hacer?

Nosotros lo que hacemos es prometerle que, si así él o ella lo desean, no tendrán que volver, pero que nos den esa sesión para demostrar que les podemos ayudar. Si tras esa primera sesión, no quieren volver, nosotros mismos seremos los que le digamos a sus padres que no hace falta que vuelva. Ninguno de nuestros adolescentes nos ha dicho que no quería volver, porque al fin y al cabo ellos están sufriendo. Tan sólo necesitan sentir que les vamos a tratar con el respeto que todas las personas se merecen.


Y hasta aquí la entrevista con Irene. Muchas gracias Irene por toda la buena información que nos has dado, que espero de verdad, que ayude muchísimo a mis creativ@s lectores y lectoras.

Y a vosotr@s creativ@s mi@s deciros que esperamos vuestras dudas, vuestros comentarios. Gracias una vez más por estar aquí. Y si queréis seguir a La Puerta Azul, lo podéis hacer desde su Instagram, desde su web y Blog y también Facebook y Twitter. Hasta la próxima. 💛 💛 💛